POV: Aurora
El silencio tras la explosión mágica duró lo que tarda un corazón en saltarse un latido.
Luego, el mundo volvió a rugir.
—¡MÁTENLA! —aulló un Solitario desde el flanco izquierdo.
No era una orden estratégica. Era hambre. Mi magia, esa onda de choque que había roto huesos y árboles, no los había asustado. Los había atraído. Para bestias enloquecidas por la maldición de la soledad, yo olía a la droga más potente del mundo: poder puro.
Tres sombras sarnosas se lanzaron hacia mí simultá