El crepúsculo envolvía el territorio del Consejo Supremo; el cielo se teñía de un violeta profundo que se mezclaba con el aroma a pino y tierra húmeda.
Lucía estaba sola en su cabaña, con el eco de la Caza de las Banderas aún resonando en su cuerpo: la adrenalina del robo, la niebla en el claro, la voz de Damián clavándose en su mente como una espina.
Una profecía antigua... Norte y Valle, unidas por un vínculo de sangre... Tu padre lo sabe.
Esas palabras la perseguían, un murmullo que no la de