JORDAN
El vínculo gritó dentro de mí como fuego bajo mi piel. Por primera vez en lo que pareció una eternidad, pude sentir su corazón — débil, tembloroso… pero real. Dafne.
Estaba viva.
Mis rodillas casi cedieron cuando ese pulso golpeó en mi pecho. La tormenta sobre mí se quebró con una luz violenta, el olor a sangre, humo y magia llenando el aire. Mi lobo, Draco, gruñó en lo profundo de mi ser, inquieto, medio salvaje con la misma desesperada esperanza que me arañaba la garganta.
—Está res