Elara
La tenue luz de la mañana penetraba lentamente en mi habitación, proyectando largas sombras en el suelo que yo distribuía alrededor de ella.
El aire se sentía más pesado de lo habitual hoy, como si estuviera conteniendo la respiración, esperando algo. Intenté quitármelo de encima mientras me sacudía los pies contra la pared, pero el silencio a mi alrededor era sofocante, un marcado contraste con la ligereza que trae el nuevo día.
Me desperté solo y creo que Orión se fue en mitad de la noc