Elara
Me humedecí los ojos, con el corazón latiéndome a mil por hora mientras Jackson y yo nos enfrascábamos en un tenso enfrentamiento.
—¿Y bien? —preguntó con voz arrastrada, rompiendo el silencio mientras inclinaba la cabeza lo justo para observarme mejor—. Dijiste que aceptarías… con una condición. —Sus labios se crisparon levemente—. ¿Cuál es?
—Quiero que la cures primero —dije. Las palabras salieron firmes, pero podía sentir el peso que llevaban… la desesperación que intentaba ocultar con