Orión
Jamás me acostumbraré a viajar a través de portales.
Un segundo, la oscuridad nos envolvía por completo, y al siguiente, el suelo se estrelló contra mis pies como si hubiera estado esperando para recordarme exactamente dónde pertenecía.
Avancé tambaleándome, mis botas hundiéndose en la tierra familiar, mientras mis pulmones respiraban con dificultad, aspirando un aire que se sentía más pesado de lo que recordaba.
Inhalé y el olor que me llegó a la nariz me indicó exactamente dónde estaba…