Orión
Comienza suave, casi imperceptible, una extraña presión que se enrosca en lo profundo de mi pecho, como si algo se moviera donde no debería.
Por un segundo, creo que es la energía reaccionando… tal vez era la energía de Veya la que reaccionaba a la mía, pero enseguida me di cuenta de que no era eso.
Esto era diferente, pensé mientras la presión aumentaba.
Mi respiración se entrecorta a la mitad, brusca y repentina, como si mis pulmones hubieran olvidado cómo funcionar. Instintivamente, me