Elara
Es un poco surrealista despertar después de casi morir.
Sobre todo cuando pasó tan rápido. O sea, en un momento estás viendo a un par de personas bailar y al siguiente, te agarras el estómago y te cuesta respirar.
Cuando abrí los ojos, me encontré sentada en una habitación con un olor rancio.
Tenía el brazo conectado a un gotero y algo que olía a incienso ardía en la habitación.
¿Qué demonios?
Al incorporarme, intenté encontrarle sentido a todo aquello.
Lo último que recordaba era estar t