Bruno estaba tan arrepentido de haber perdido a Nicole que su rostro lo decía todo. Había perdido más de lo que imaginaba. Su esposa, Daniela, lo había dejado el mismo día de descubrir la verdad.
Por culpa de su inmadurez, de su cobardía, Daniela sufrió un aborto espontáneo. Las emociones fueron demasiado intensas y el estrés insoportable. Bruno sabía que era su culpa.
Desde entonces, Daniela no quería ni verlo en pintura.
Ahora estaba frente a Nicole, con el corazón hecho trizas y la esper