Noah estaba frente a Nicole, protegiéndola de ese tipo que le daba celos cuando eran niños. Haru lo miraba con calma, misma calma que lo irritaba en el pasado.
Nicole, aún mareada, se apoyó en la pared, sin saber si intervenir.
—No le estoy haciendo nada malo —declaró Haru—. Vine a ayudarla.
—No voy a dejar que otro imbécil le haga daño a mi hermana —dijo, con las cejas inclinadas—. Así que te aconsejo que te alejes de ella.
Haru y Noah tuvieron una guerra de miradas que incomodó a Nic