Nicolás y Helena llegaron a la gala envueltos de elegancia. Las luces del evento reflejaban en el vestido de Helena como si estuviera hecha de noche y estrellas, mientras Nicolás, con su porte impecable, parecía sacado de una portada de editorial.
Karen los vio primero, con una sonrisa amplia que mezclaba emoción y complicidad. Se acercó a Helena y le dio un beso en la mejilla.
—Estás deslumbrante —dijo Karen, admirando a Helena de pies a cabeza—. Nocturne Fashion va a tener que inventarse nu