Capítulo 150: La Sombra del Padre
El estandarte de plata ondeaba con una violencia antinatural contra el cielo rojo sangre. Astraea permanecía en la orilla, con el agua del lago negro goteando de su túnica y la corona de oro pesando en sus manos, mientras observaba la figura que avanzaba desde el horizonte de ceniza. La dilatación sensorial en este momento era una tortura de detalles: el aroma a ozono y metal caliente que precedía a la legión, el crujido rítmico de miles de botas sobre la tierr