Capítulo 148: La Sombra del Espejo
El Reino de la Noche pareció contener la respiración cuando la corona de espinos tocó la superficie hirviente del lago. Mikhail, envuelto en esa nueva luminiscencia oscura, retrocedió con una reverencia que destilaba una devoción perversa. Astraea, aún protegiendo el cuerpo exhausto de Valerius, sintió una presión en el pecho que no provenía de la falta de aire, sino de un desplazamiento en la realidad misma. El agua negra, antes agitada por la expulsión del R