Capítulo 140: La Armadura del Deseo Prohibido
La barrera de espinas de cristal surgió con un crujido seco, separando los destinos de Astraea y Valerius en un instante de agonía. Astraea, atrapada en la fusión con el metal orgánico que antes vestía Vaelen, sentía cómo la sustancia viva se deslizaba sobre su piel como una caricia de mercurio hirviente. No era solo una protección; era una intrusión erótica y violenta. El metal buscaba sus poros, se enroscaba en la curva de su cintura y presionaba