–Ah, qué situación...– comentó Dominic después de escuchar todo lo que Alexander le había contado, sentados en aquel café.
–Mi padre sigue presionándome por todos lados. Si continúa así va a destruir todo lo que he conseguido. ¡Pero yo tampoco puedo ceder, renunciar a Leila y traicionar nuestro amor! Mucho menos casarme con otra mujer–
–Sabes que estoy de tu lado. Pero tu padre es un hombre de gran influencia y un pésimo enemigo, incluso Don Caetano tenía miedo de ponerse en su contra–
–¿Me est