–¿Erick? ¿Qué estás haciendo? ¡Baja esa arma!– dijo Sindy nerviosa mirando a su hermano.
–¡Cállate! ¡Todas ustedes, al suelo ahora!–
Las mujeres, asustadas, obedecieron de inmediato. Serena miraba fijamente al hombre que tenía el arma apuntada hacia ella.
–¿Q-qué crees que estás haciendo? ¿Qué pretendes con esto?–
Erick caminó hacia ella y la tomó del brazo, levantándola de la silla y acercando su rostro al de ella.
–Solo estoy tomando lo que es mío. Tú vienes conmigo–
–¡Erick!– Sindy se levant