En los días siguientes, Serena estaba atareada como siempre, pero esta vez no era por un desfile sino por un evento mucho más importante: su boda. Y lo mejor de todo era que Dominic participaba en cada detalle junto a ella como había prometido. Al fin y al cabo, era el día perfecto de los dos, el día con el cual él había soñado durante años, así como ella, el día en que se casaría con el hombre que la amaba.
Serena y Dominic estaban en la tienda de trajes escogiendo uno, ya que el vestido ya es