Gregorio continuó mirando a Melissa con expresión estoica en silencio.
–¡Responde! ¿Qué tienes que ver con mi padre? ¿Qué tipo de negocios tenían ustedes dos? ¿Fuiste… fuiste tú quien hizo todo eso con mi familia? ¿Tú causaste la muerte de mi padre?–
Gregorio suspiró, irritándose con todas aquellas preguntas.
–Sí, conocí a tu padre; tenía negocios con él, tanto lícitos como ilícitos; y no, no tuve nada que ver con la desgracia que le ocurrió a tu familia y mucho menos con la muerte de tu padre.