Serena despertó por la mañana y se encontró con la hermosa imagen del hombre durmiendo boca abajo sobre la almohada, con sus brazos tatuados hacia arriba exponiendo el gran tatuaje de dragón y rosas en su espalda, y los mechones de su cabello negro cubriendo su rostro.
Serena sonrió admirando la belleza de aquel hombre, y con el dedo índice apartó delicadamente algunos mechones, teniendo una visión clara de su rostro, que parecía tan tranquilo y sereno al dormir, un completo contraste con las e