Mundo de ficçãoIniciar sessãoEntró al campo de entrenamiento (al parecer así le llamaban) con una sensación de malestar en el estómago, siguiendo al resto de jóvenes que charlaban y reían. Trixa, la mestiza de tez oscura y ojos negros que la había ayudado ya tres veces, caminaba unos pasos delante de ella sin prestar atención a lo que la rodeaba, como si caminara por costumbre y se encerrara a sí misma en su propia mente y lo que sea que hubiera dentro. Era prácticamente la única persona con la que había hablado desde qu







