Mundo ficciónIniciar sesiónDurante setenta y dos horas, la obra respiró con pulmones nuevos.
Tras la expulsión de Roberto y la cancelación del contrato con Concretos Andinos, Layla había instaurado un régimen de eficiencia militar. Bajo su mando, la cuadrilla de hierro había corregido los amarres de las zapatas, y un nuevo proveedor, más pequeño pero celosamente auditado por ella misma, había comenzado a verter el hormigón de alta resistencia.







