[Adriana]
El eco de mis tacones de aguja resonaba con una autoridad rítmica y metálica sobre el suelo de mármol pulido de la sala de juntas del piso cincuenta.
A través del inmenso ventanal de cristal, el skyline de Madrid se extendía bajo un cielo gris de noviembre. Las Cuatro Torres del distrito financiero se alzaban imponentes, desafiando a las nubes, pero yo no me sentía intimidada. Ya no.
Estaba de pie en la cabecera de la mesa ovalada de roble oscuro, rodeada por doce de los ejecutivos má