[Adriana]
El sonido metálico de la cremallera cerrando la maleta cortó el silencio del penthouse como si fuera el filo de un bisturí.
Me quedé agachada sobre el suelo de mármol de la habitación, con las manos apoyadas sobre la maleta negra, incapaz de ponerme de pie de inmediato. El aire en el apartamento se sentía denso, pesado, cargado de una melancolía que me oprimía el pecho.
Había pasado una semana desde la noche en que Alan y yo decidimos hacer esta pausa. Siete días que se habían escurri