[Alan]
El motor del Aston Martin rugió como una bestia desatada en medio del silencio de la madrugada romana.
No me importaron los límites de velocidad, ni las cámaras de tráfico, ni el riesgo de estrellar un auto que valía más que un edificio entero. Lo único que existía en mi campo de visión era el asfalto que me separaba de mi penthouse. La imagen de Adriana desnuda frente al espejo del baño, con esa mirada desafiante y hambrienta, se había grabado a fuego en mi córnea.
Apreté el volante has