REY DE OROS. CAPÍTULO 55. Corderos y guerreros
REY DE OROS. CAPÍTULO 55. Corderos y guerreros
Alaric siempre había sido un hombre eficiente, pero esa mañana se superó a sí mismo. Se levantó antes de que el sol calentara, tomó café negro como si fuera combustible de avión y, sin perder tiempo, se fue directo al juzgado. Firmar el consentimiento de emancipación de Damian era lo primero en su lista, incluso antes de respirar.
(Bueno, lo segundo. Lo primero era dejar a su chica contenta y lista para el día, con un lindo mañanero y mucho amor).