REY DE OROS. CAPÍTULO 23. Lo que usted mande
REY DE OROS. CAPÍTULO 23. Lo que usted mande
La boca de Alaric se estrelló contra la de ella en un beso posesivo, y sus caderas iniciaron un ritmo feroz.
—Tú sí puedes con esto, nena. Sí puedes ¿verdad?
Sus dedos se entrelazaron con los de Costanza, y su miembro se deslizó de nuevo en su interior, topando con su final antes de empezar a embestirla con una fuerza despiadada. Cada músculo de su esposa reaccionó con violencia, sus jadeos se apagaban bajo su boca mientras él cerraba los ojos, perdi