REY DE OROS. CAPÍTULO 24. Chiquita
REY DE OROS. CAPÍTULO 24. Chiquita
—¡Eso me encanta! —sonrió Costanza y enterró la nariz en el cuello de Alaric, aspirando aquel aroma delicioso a madera y a bosque de noche—. ¡Uff, qué rico hueles! Me gusta mucho. Dan ganas de comerte.
Alaric puso los ojos en blanco pero definitivamente no iba a protestar por eso.
—Para ti todo es un espectáculo ¿verdad? —sonrió mientras la sentaba cuidadosamente en la barra. Sus pies colgaban y ella no podía evitar balancearse, girando un pie en el aire—. Me