REY DE OROS. CAPÍTULO 12. El resto de una noche interesante
REY DE OROS. CAPÍTULO 12. El resto de una noche interesante
Costanza no tenía ni la menor idea de que Alaric la había estado observando desde la carrera, así que incluso después de que él se hubiera ido, ella seguía muy tranquila charlando con los chicos como si nada, riéndose de cualquier broma y bebiendo cerveza sin medir demasiado. Para Costanza la noche todavía estaba viva, pero inevitablemente con las horas se fue apagando y cerca de las cuatro de la madrugada, decidieron que era hora de regresar.
Lorenzo la llevó de vuelta a la mansión, con la moto rugiendo tranquila debajo de ellos, como si también supiera que ya no quedaba más por correr esa noche.
Al llegar, Costanza se bajó y le dio una palmada cariñosa en el hombro. No sabía que dentro de la mansión, pegados a la tableta, los cuatro amigos tenían los ojos bien abiertos pegados a las cámaras y escuchaban hasta cuando ella estornudaba.
—Gracias por todo, en serio. —Costanza sacó un sobre arrugado y lo puso en la mano de Loren