REY DE OROS. CAPÍTULO 11. Casada con el vampiro
REY DE OROS. CAPÍTULO 11. Casada con el vampiro
Costanza miró fijamente al chico que acababa de tener semejante exabrupto emocional. Conocía a Fede desde hacía más de un año, pertenecía al grupo exactamente como todos los chicos y chicas, pero jamás había sido de su completo agrado.
Lo observó como si no entendiera bien qué clase de neurona defectuosa lo había llevado a abrir la boca en ese momento. Y con calma, aunque con un destello de picardía en la mirada, se cruzó de brazos y replicó:
—¿Por qué tiene que ser mentira? Me casé y punto.
El chico, que hasta ese instante parecía hinchado de orgullo por su victoria en la carrera, frunció el ceño y soltó con una mezcla de frustración y despecho:
—¡Porque yo nunca intenté nada contigo por respeto a todo ese rollo de la iglesia! —gruñó sin contenerse—. ¿Y ahora resulta que estás casada?
Costanza arqueó una ceja con esa tranquilidad que solo ella podía fingir cuando en realidad estaba a punto de estallar en carcajadas.
—Eso no tiene nada q