REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 55. Algo que decir
REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 55. Algo que decir
Una semana después, Tristan estaba en el ático del Club de Reyes, sentado en la mesa de póker, moviendo las cartas entre los dedos sin realmente verlas. Había pasado esos días como un fantasma: sin dormir, sin comer bien, sin poder concentrarse en nada. Lo habían visto llegar y salir del club como un autómata, siempre con la misma expresión vacía. Frente a él, el mazo se deslizaba una y otra vez entre sus manos, barajando sin propósito, como si las