CAPÍTULO 69. Emoción y entradas dramáticas
CAPÍTULO 69. Emoción y entradas dramáticas
El sol entraba tímidamente por las cortinas de la habitación principal de la mansión Harrelson, y un resplandor dorado bañaba la enorme cama donde Rowan y Raven amanecían abrazados, con las sábanas enredadas entre sus cuerpos y una paz que parecía recién estrenada. Él aún tenía un brazo alrededor de sus pechos, y ella se acurrucaba contra su costado, como si no quisiera que el momento terminara jamás.
—¿Ya hay que ir a trabajar? —murmuró Raven, con la