CAPÍTULO 40. Salvajismo y cocteles matutinos
CAPÍTULO 40. Salvajismo y cocteles matutinos
Rowan se quedó mirándola con una mezcla de sorpresa y preocupación. Raven tenía las mejillas encendidas, los ojos brillantes y esa sonrisa borracha que oscilaba entre la picardía y la vulnerabilidad. El aire olía a vodka derramado, y la villa entera parecía sostener la respiración ante la escena que se desarrollaba sobre la mesa de aquel comedor.
—Estás demasiado borracha, Raven —le dijo él en voz baja, casi con ternura, sin soltarla del todo.
Y ella