CAPÍTULO 25. Verdades y bodas
CAPÍTULO 25. Verdades y bodas
La respuesta simple, obvia, y tenía que ser directa porque aunque Raven estaba al borde de la paranoia, era mejor eso que morir a manos de la gente en la que confiaba. Así que se giró hacia Jessica y le sonrió con agradecimiento, sabiendo que era la única que no se estaba molestando en ocultarle la verdad.
—Debí estar muy tonta para siquiera considerar casarme con un cerdo como Ulises —dijo mientras hacía un gesto de asco y se ajustaba por enésima vez el velo sobre