86. LA PROMESA..LO QUE SE VE… Y LO QUE NO SE DIJO
Para Vittorino no era una obligación, cumpliendo la promesa a su hijo, a su familia era un compromiso como el padre que siempre debió ser y que le hacía sentir completo y le daba felicidad.Las mañanas en Barcelona empezaron a tener un ritmo distinto. SE había organizado a trabajar en un sitio fresco y tranquilo al final del jardin,... había sido por años un cobertizo, ahora luego de arreglado y decorado era su oficina, donde trabajaba por dos horas. Desde temprano, se instalaba en su despacho, d