Esa mañana Amanda estaba en su oficina, apenas amanecía, ella se levantó muy temprano, estaba terminando uno de sus últimos trabajos publicitario, al otro día era su parto. Estaba tranquila y llena de esperanza. La noche junto a Vittorino había calmado muchas dudas, habian conversado muchas cosas y la pasión con que habían estado juntos le demostró a ella que Vittorino sentía por ella amor y deseo, y eso importaba para un inicio.
En ese momento, el teléfono vibró sobre la mesa. Un sonido brev