La manipulación de Alejandra y el impacto del escándalo empezaban a marcar un antes y un después, ella no perdió tiempo, no debía dejar pasar aquellas imágenes tan bien logradas para su fin, tenía que moverse de una vez. Apenas salió del despacho de Vittorino, con aquella revista aún fresca sobre su escritorio, caminó por los pasillos de las Empresas Giordani con una calma que escondía triunfo. En su mente, cada imagen, cada titular, era una pieza perfecta del tablero. Esa misma mañana hizo var