Alejandra quien siempre los vigilaba sonrió en el balcón cercano a la habitación de Amanda y Vittorino. Aquella nueva información y ese nombre en la conversación le daba una gran idea, respiro profundo pondría pronto en marcha su nueva idea, que excelente cuando solo un momento antes se había visto al borde de la derrota.
Horas más tarde, durante la cena se desarrollaba bajo una gran tensión. En el ambiente se manifestaba consecuencias de la situación de horas antes, la madre, Alice todavía no se había recuperado de la fuerte escena de la tarde. Y las miradas que les daba a su hijo Vittorino y a su sobrina Alejandra reflejaban claramente que entendía que la paz que había reinado entre su hijo y Amanda desde su llegada se había hecho pedazos. Amanda no había regresado con el niño, se habían quedado en unas de las cabañas del hospedero familiar no muy lejos de allí y sin saber hasta cuando.
Alejandra se comportaba muy callada de lo normal. Pero, a pesar de todo, sin embargo intentó de t