Alejandra quien siempre los vigilaba sonrió en el balcón cercano a la habitación de Amanda y Vittorino. Aquella nueva información y ese nombre en la conversación le daba una gran idea, respiro profundo pondría pronto en marcha su nueva idea, que excelente cuando solo un momento antes se había visto al borde de la derrota.
Horas más tarde, durante la cena se desarrollaba bajo una gran tensión. En el ambiente se manifestaba consecuencias de la situación de horas antes, la madre, Alice todavía no