TELARAÑAS DE MENTIRAS.
—¡Jamás asqueroso centinela! Yo no tomaré parte en su lucha —el odio en él se translucía y vi sus ojos volverse rojos, luego se posaron en mí; seguidamente otros invitados se unieron a él. Lavied y su bruja se situaron al lado de su protegido, yo tampoco estaba solo; ya Bacco se unía a mí y a Alyan.
—Voy a llevarme a Estefanía, pero antes voy a romper esta pared, ya no deseo ser resguardado ¡Lo has logrado Adrián, voy por ti y que empiece de una vez esta m*****a batalla, voy a torturarte tanto