LA ESPERA Y LAS TRAMPAS COBRAN VIDA.
Adrián.
Una semana después.
Oscuridad impenetrable… La peor forma de destruir a un hombre es obligarlo a vivir en un mundo de oscuridad, donde no solo está rodeado de tinieblas, sino también es sordo y mudo. ¿De qué me servía todo este poder y ser un centinela si no podía encontrarla a ella? Era como poseer toda la riqueza del mundo y, aun así, con todo ese oro, no poder curar una enfermedad, porque la riqueza no es garantía de que te puedas salvar.
Mi desespero ya era crítico, sentía el