NO PUEDO NEGAR LO QUE SOY.
—Se trata de su trabajo; sale muy temprano de madrugada antes de que el sol salga, Arturo es como su padre, trabaja sin descanso para aumentar sus riquezas —luego de aquella aclaratoria decidí no preguntar de nuevo, esa misma versión era la que lograba oír por boca de los empleados.
—Es mejor que vayamos a dormir —dijo luego.
—Tienes razón —le apoyé—. Y gracias por la conversación, me hizo bien.
—De nada muchacha —me sonrío. Una vez que nos dispusimos a salir, Mariana quedó estática y un