Mundo ficciónIniciar sesiónAdrián.
Una fuerte sacudida me devolvió a la realidad. Quedé mareado, dando tumbos en el cuarto. La voz de Estefanía pidiendo ayuda llegó a mí claramente, y caí en la cuenta de que algo había logrado que mi concentración fallara. Al acomodarme para volver a iniciar el ritual, la ventana de mi habitación se abrió; de nuevo me alteré y los rabihats se activ







