BESOS SUSTITUTOS.
Al disparar por los aires, el corcho de la botella de champán sonó fuerte, dándole paso a la burbujeante bebida que brotaba como lava de un volcán. Arturo llenó las copas; el sombrío rostro de mi padre desapareció, dando indicios de que no se opondría más a que yo me casara con el conde. No pude evitar ver a Arturo mientras brindábamos por mi felicidad falsa. Yo debía eliminar de mí la sensación de que me quitaban mi otra mitad y Arturo era la única opción a la cual me aferraría en este moment