Gaia
Durante la cena, me sentí terriblemente mal, las náuseas iban y venían, mi madre me dijo que es normal en mi estado y que aveces hay días buenos y malos. En este momento Conan está conversando en la oficina de su padre con los demás Alfas, me pidió que lo acompañará pero yo decidí quedarme aquí, las personas siguen en lo suyo conviviendo y algunos despidiéndose de sus seres queridos, los que se quedarán aquí y los que se irán. Un mareo repentino hace que mis oídos zumben, y mi vista se nuble por unos breves segundos, trato de apoyarme en la pared para no caer. "Ya bebé, no me hagas sufrir tanto" digo acariciando mi vientre. Decido salir a tomar un poco de aire ya que siento que me asfixió y no me gustaría tener un episodio frente a toda la manada. Salgo al jardín de la casa que se encuentra completamente solo, el viento toca mi piel haciéndome sentir escalofríos, me siento tan mal que sí no fuera por la pared en la que me encuentro recostada, ya estuviera en el suelo. Respiró p