Violette
Me encontraba en medio del gran banquete que organizó la manada Serus y el aire estaba saturado de aromas que resultaban totalmente deliciosos, una mezcla de especias y carnes asadas que en cualquier otro momento habrían cautivado mi sentido del gusto. La cena de despedida se llevó a cabo en la mansión que, según escuché, pertenecía al antiguo alfa de estas tierras. Sin embargo, mi apetito era inexistente. Me mantenía alerta, con los sentidos agudizados y el corazón latiendo con una fu