Requiem 18:
"Es el deseo de volverse humo cuando el cuerpo pesa como el plomo. Es buscar la paz de las cenizas porque el incendio de estar viva ya no tiene tregua."
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AMARA
La oscuridad me estaba asfixiando, pero no era el aire lo que me faltaba; era él. Aunque mis ojos estaban abiertos, no podía verlo. Era una ceguera selectiva, una condena de sombras que me separaba de la única luz que mi alma reconocía. Estaba atrapada en un abismo helado, obligada a sentirlo todo sin el consuelo de