Gaia
—Alfa, todo está bien —dijo el sanador con una voz profesional que intentaba disipar la densa bruma de tensión que aún flotaba en el aire. Con movimientos metódicos y lentos, comenzó a guardar sus herramientas, frascos de ungüentos y vendas limpias en el maletín de cuero—. Su compañera tiene apenas pocas semanas de gestación. Los síntomas que ha experimentado son normales; su cuerpo apenas está iniciando el proceso de adaptación. Deben comprender que ella es humana y el cachorro es de nues