Gaia
Entre las brumas densas de mis sueños, experimento la extraña sensación de flotar. Es como si la gravedad hubiera perdido su dominio sobre mí y me encontrara suspendida en un cielo de nubes algodonosas, lejos de cualquier dolor o preocupación. A lo lejos, muy al fondo de ese vacío pacífico, escucho una voz. Es una frecuencia grave, un murmullo que intenta abrirse paso a través de las capas de mi letargo, pero mis párpados pesan como el plomo y mi voluntad de despertar es nula. El sueño es