Gaia
Me encontraba de pie en el jardín de la casa de mis padres, tratando de encontrar un ancla en la realidad mientras admiraba las hermosas rosas que mi madre acababa de plantar. El perfume de los pétalos húmedos y la frescura de la tierra removida solían ser mi refugio, un bálsamo para cualquier inquietud, pero aquella tarde el aire se sentía denso, casi sólido, cargado de una electricidad estática que hacía que el vello de mis brazos se erizara sin motivo aparente. Conan había estado comple