Ellos no harán nada…
Omar observaba a esta chica desconocida con una mezcla de fascinación y satisfacción mientras ella luchaba con sus propias emociones y deseos. Había algo en ella, en su forma de moverse, en la chispa de curiosidad en sus ojos, que lo intrigaba más de lo que estaba dispuesto a admitir.
Cuando la vio vacilar antes de tomar otra copa, y sabía que ya había tomado muchas, una sonrisa juguetona se curvó en sus labios. Sabía que estaba jugando con fuego, que estaba desafiando lo