ME VOY…
—Me voy… —Rashid abrió los ojos y luego pasó un trago.
—¿Qué?
—No puedo quedarme aquí. No puedo ver como esa mujer…
—Ella es tu hermana, Mirel, es la decisión de Omar y ambos se aman.
A Mirel le tembló la boca.
—Ninguna de las razones me interesan papá, y la verdad no pienso ser la segunda de nada. No quiero estar en la boda, ni cuando todos hablen de ella. No quiero ser parte de esto. No quiero.
Rashid dio un paso hacia delante, y Mirel uno hacia atrás.
—Incluso tú… también has perdido